14
Abr

Segovia celebra la vida. El adelantado de Segovia (5 de abril de 2015)

El emotivo ‘encuentro’ de María con Cristo Resucitado pone fin a la Semana Santa segoviana con una brillante procesión.

04-1chas(557)Las imágenes de Cristo Resucitado y Nuestra Señora del Rocío convergen en la Plaza Mayor para llevar a cabo la ceremonia del encuentro. / Juan Martín

 

 

 

 

 

El ‘Pregón Pascual’ que se entona al inicio de la Vigilia en la noche de Pascua subraya de forma gozosamente contradictoria la “feliz culpa” del Pecado Original que hizo posible que Cristo rescatara a los cristianos de la muerte con su resurrección. Así, el Domingo de Resurrección se transforma en una celebración de la vida en la que los católicos expresan su alegría por un acontecimiento de vida que marca de forma determinante su fe, y la expresan en la calle a través de manifestaciones devocionales como son las procesiones.
Desde hace algunos años, Segovia ha incorporado a su Semana Santa el brillante colofón de la “Procesión del Encuentro” que ayer congregó a miles de personas para presenciar la escenificación del encuentro de María con su hijo resucitado.


Las imágenes de Nuestra Señora del Rocío -que este año lució un nuevo y bello rostro obra del imaginero andaluz Juan Manuel Montaño- y del ‘Cristo Resucitado’ que se venera en la iglesia de San Millán dieron vida al encuentro tras completar un recorrido procesional que realizaron por separado. Así, la imagen de la virgen, escoltada por la Hermandad de Nuestra Señora del Rocío, partió desde la iglesia de Santa Isabel a las 10 de la mañana, cuyo trono fue portado por los costaleros de la hermandad; mientras el Cristo Resucitado salía desde el convento de las Madres Dominicas a las 11,15 horas sobre el trono de la cofradía del Cristo del Mercado precedido por los estandartes de las cofradías segovianas y portado a banzo por cargadores de varias cofradías segovianas. La banda de cornetas y tambores de la Feligresía de San Andrés puso el acompañamiento musical al cortejo procesional del Resucitado.
El traslado de la Virgen del Rocío se completó con varias y emotivas “levantás” a lo largo del trayecto, dedicadas a las intenciones de cofrades y familiares de la hermandad. La última de las “levantás” tuvo lugar instantes antes del encuentro, donde la alcaldesa Clara Luquero aceptó la invitación de la Hermandad para dedicar el esfuerzo de los costaleros a todos los segovianos.
Pasadas las 12,15 horas, ambas imágenes se encontraron en la Plaza Mayor, y costaleros y cargadores llevaron a cabo la particular coreografía en la que ambas figuras parecen cobrar vida mecidas por sus sincronizados movimientos. El momento más emotivo fue cuando el trono de Nuestra Señora del Rocío realizó tres reverencias ante el Cristo Resucitado en medio de la ovación del público que llenaba la Plaza Mayor.
Posteriormente, ambas imágenes fueron trasladadas hasta la Catedral, donde el obispo de Segovia, César Franco las recibió en la Puerta de San Frutos acompañado por el cabildo catedralicio, para posteriormente dar comienzo a la Misa de Pascua en la que el prelado segoviano impartió la bendición papal.
En su homilía, monseñor Franco aseguró que la Resurrección de Cristo “es un misterio que no puede ser captado por los sentidos, y que solo puede entenderse desde la fe”. Así, indicó que en la fiesta de la Pascua “la vida toma la naturaleza humana de Cristo y le transforma en una realidad inefable que no se impone, porque da al hombre la libertad para decidir si cree o no cree”.