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El segoviano que se mete en la piel de Cristo desde hace veinte años (El Norte de Castilla 19-III-2018)

Miguel Ángel Herranz, durante una representación. /Ical
Miguel Ángel Herranz, durante una representación. / ICAL

Miguel Ángel Herranz, de 45 años, protagoniza el vía crucis escenificado en el barrio de San José

Miguel Ángel Herranz tiene 45 años y lleva casi dos decenios dando vida Jesús de Nazaret en la tarde noche del Viernes de Dolores, en la representación del vía crucis por las calles del barrio de San José. Solo una lesión de espalda le impidió en el año 2005 cumplir con esta tarea, a la que cada año se entrega en cuerpo y alma. Una pasión que ha transmitido a sus hijos, que están dispuestos a coger el testigo.

Los vecinos de San José celebran este año la vigésima edición del vía crucis escenificado de la Pasión. La tarea, en principio complicada, de encontrar a la persona dispuesta a interpretar a Jesucristo fue una de las más fáciles. Miguel Ángel Herranz recuerda como si fuera hoy el momento en que, junto a Fernando Marínpropuso al entonces presidente de la Cofradía de Nuestra Señora de la Piedad, Ángel Santos, la idea que había visto y vivido en primera persona en la Semana Santa del municipio madrileño de Chinchón. «Fue Fernando Marín el que le dijo ‘mira si ya tienes a Jesús y al Cirineo’. Yo tenía ya la barba, pero el pelo casi rapado». Y dicho y hecho. A finales del año 1998 se pusieron manos a la obra para tenerlo todo listo para la Semana Santa de 1999. «Comenzamos siendo una docena de personas», señala Miguel Ángel, y en esa primera representación los miembros de la Banda de Tambores y Cornetas La Piedad fueron imprescindibles para llevar a cabo el proyecto, convirtiéndose en los apóstoles de Jesús en la última cena o ayudando en el momento clave de la crucifixión.

El próximo viernes, 23 de marzo, serán 60 vecinos de San José los que lleven a cabo la representación de las 14 escenas del vía crucis. Una escenificación a la que se suman personas anónimas que se visten con su chilaba para recrear al pueblo de Israel. Con el paso de los años, desde la Cofradía, que ahora preside el propio Miguel Ángel Herranz, han ido mejorando el apartado técnico de iluminación y sonido, la ambientación y los escenarios para las diferente estaciones.

Interpretar a Jesús de Nazaret es un gran reto para cualquier actor y mucho mayor para Miguel Ángel Herranz, que nada tiene que ver con el mundo de la interpretación. De hecho, trabaja en una empresa de mensajería y echa una mano en el quiosco de prensa que tiene su mujer. Miguel Ángel asegura que prestar su cuerpo y voz a Jesús «te influye mucho. Cuando te vistes, cambias y eres otra persona. Tienes que estar totalmente mentalizado en lo que estás haciendo». Además, tiene claro que para poder interpretar a Jesús hay que ser creyente.

Esfuerzo físico y mental

La escenificación del Vía Crucis comienza a las 20:30 horas a las puertas de la iglesia parroquial con la fiesta del Domingo de Ramos, la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén a lomos de una borriquilla. Según van pasando las escenas, el cansancio y el esfuerzo se van reflejando en las emociones y sentimientos de Miguel Ángel Herranz, que reconoce que se ha llevado algún latigazo en «sitios que no te esperabas» y después tiene que afrontar el recorrido con la cruz a cuesta, con las tres caídas.

«Cuando llegas arriba y crees que ha terminado, todavía queda lo más difícil, porque es un de los momentos que más espera la gente, la Crucifixión», afirma. Un momento sobrecogedor, noche cerrada en ciudad de Segovia. En la zona más alta del barrio se colocan las tres cruces y se escenifica la muerte de Cristo junto a los dos ladrones y el descendimiento del cuerpo de Jesús de la cruz. El reto de Miguel Ángel Herranz y sus compañeros es seguir adelante con el esfuerzo y la implicación del barrio de San José y de personas «como el romano que está a mi lado en la fotos, que siempre ha estado ahí». Lo mismo que Fernando Marín, que además de interpretar al Cirineo, que ayudó a Jesús a cargar con la cruz, también se pone en la piel de Poncio Pilatos.

Para el día del ensayo general, el viernes de la semana anterior, todo los participantes hacen un esfuerzo por estar presentes, aunque los jóvenes, por tema de estudios y exámenes fuera de Segovia, no siempre pueden acudir. La cofradía se está planteando abrir a personas de otros barrios esta iniciativa, que ya tiene 19 ediciones a sus espaldas.

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