20
Mar

El andamio de la calle Cervantes (El Norte de Castilla 20-III-2016)

 Si algunas cofradías hubieran ido por la Calle Real y otras por San Juan, se habrían deslucido las procesiones del Jueves Santo

 

DAVID MATARRANZ | SEGOVIA

20 marzo 201611:47

Andamio que estrecha el paso por la calle Cervantes. De Torre

Andamio que estrecha el paso por la calle Cervantes. De Torre

 

Las primeras semanas de Cuaresma nos han tenido a los cofrades pendientes del andamio instalado en la calle Cervantes. El accesorio estrecha el espacio en la Calle Real. Algunos pasos entraban, y otros no. Ya ahí empieza el problema, porque si algunas cofradías hubieran ido por la Calle Real y otras por San Juan habrían deslucido las procesiones del Jueves Santo, con el consiguiente lío para el tráfico del casco antiguo al cortar su principal arteria de entrada. Por no hablar del horrible estado del firme, que no solo afecta a los autobuses urbanos y vehículos: las carrozas no suelen llevar buenas suspensiones y esa calle es un infierno. Pasarla el Viernes Santo ya es suficiente penitencia. La mayoría de los pasos subirán a la Catedral por la Calle Real tras comprobar que se pasa, algunos con apuros, y la empresa constructora comprometerse a retirar parte del andamio.

Los que seguimos la actualidad cofrade de otras ciudades como Sevilla o Málaga, comprobamos que estos asuntos son la comidilla de las semanas previas. Hermandades que varían recorridos por determinada obra o andamio. Las obras del metro o el tranvía hacen dar rodeos en las procesiones andaluzas.

En la agenda de hoy tenemos la Procesión de la Misericordia que pretende reeditar el éxito de 2015 con el Cristo de la Buena Muerte desde el Convento de San José hasta el de los Carmelitas en la alameda de la Fuencisla. El paso bajo el Arco de Santiago fue de lo más original que se vivió el año pasado, un descubrimiento de un nuevo rincón de nuestra preciosa ciudad para las cofradías.

Por último, déjenme recomendar el certamen de bandas cofrades, por la tarde en las escaleras de la Ermita del Cristo del Mercado, con las segovianas, La Esperanza de Valladolid y La Inmaculada de Nava del Rey. Todo en memoria de Adrián Callejo, un cofrade joven que nos dejó muy pronto, pero que sus compañeros del Cristo recuerdan cada año como ejemplo de implicación casi desde niño.

Leer en el Norte de Castilla